¡El pan sin gluten que ha cambiado mi vida celiaca!

Mi vida ha cambiado completamente. Soy una persona nueva y la culpa la tiene mi panificadora. La primera panificadora en mi vida celiaca. La del Lidl si, esa que tiene muchos celiacos. ¡Me ha costado pero al final la tengo! Y está cambiando mi vida sin gluten. Hace unos panes sin gluten… Mmmmmm. Vaya diferencia con los empaquetados. Este es natural, esponjoso, recién hecho, crujiente… ¡con aceite y sal está de muerte! Eso es lo que echaba de menos, comerme un pan con un chorrito de aceite por encima y unos granitos de sal y saborearlo, notar su textura y disfrutarla. Y por fin lo he conseguido. Soy una celiaca feliz, lo reconozco. Este pan sin gluten me hace muy feliz.

SUPÉRATE Y PRUEBA A HACER PAN SIN GLUTEN PORQUE ¡ES POSIBLE!

Esta panificadora supone un antes y un después en mi vida celiaca. Soy una celiaca bastante cabezota y he estado empeñada durante mucho tiempo en pensar que no tengo maña en la cocina y que no sería capaz de hacerme un buen pan. Ya no bueno, simplemente comestible.

Veía a otras blogueras expertas en hacer pan que mezclaban diferentes tipos de harinas y yo pensaba que nunca llegaría a hacer un pan. Pero no ha sido así y quiero animar a todos los celiacos que estéis en esa situación, pensando que no sabéis cocinar y que no probaréis nunca un pan bueno hecho por vosotros mismos, que es posible.  Yo lo he hecho, así que los demás también podéis. No os pongáis límites y probad a hacer de todo. Yo ya me he quitado la venda de los ojos que me limitaba a probar y ahora ya no hay quien me pare. Ya voy por el tercer pan en menos de dos semanas y es que no debes eliminar el pan de tu dieta por ser celiaco.

El primero (la foto de la izquierda) lo hice con la receta de la panificadora. Exacto, un mazacote. Pero aún así, y a pesar del aspecto, estaba buenísimo. De hecho es el de la primera foto de arriba que he publicado con aceitito y sal. Como siempre el exterior no lo es todo. El interior es lo que importa. Como en el pan de la siguiente foto.

Mi segundo pan salió más esponjoso y con muy buen aspecto exterior. Más formado, más blandito, crujiente… Una delicia. ¿Qué cambios introduje en la receta para que me saliese así? Igualar las cantidades de agua y harinas. Y añadir un chorrito de aceite. Me lo recomendó una amiga celiaca y así lo hice, ¡un éxito! Con el tercero hasta he añadido un poquito de harina de trigo sarraceno. En fin… un lujazo comer pan sin gluten. Nunca pensé que lo fura a decir. Pero hay muy buenas razones para no dejar de comer pan aunque sea sin gluten.

Las recetas, que me habéis pedido en varias ocasiones, las pongo a continuación.

RECETA DE PAN SIN GLUTEN DE LA PANIFICADORA DE LIDL

 

Hay que añadir primero los ingredientes líquidos y después los sólidos.

La receta del segundo pan:

RECETA DE PAN SIN GLUTEN 2

500 ml de agua caliente

450gr de harina mix pan de Schar

Un chorrito de aceite

1/2 cucharadita de sal

1/4 de pastilla de levadura fresca de Mercadona

Fácil y rápido. A probar se ha dicho!

 

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