¿Qué hago con la quinoa?

Se pone un producto de moda y hay que comprarlo por narices. Yo al menos lo hago. Pero después, una vez en casa, no sé qué hacer con él y se queda por ahí perdido en el armario por los siglos de los siglos hasta que surge alguna brillante idea. Con la quinoa me ha pasado algo parecido pero he sabido reaccionar, sólo ha esperado un mes.

ENSALADA DE QUINOA, TOMATE Y AGUACATE SIN GLUTEN

La compré entusiasmada y lo primero que hice fue una ensalada. Muy bonita y colorida pero la vista no llena el estómago. Herví la quinoa y le puse tomate y aguacate. Estaba buena, porque era todo bueno y natural, pero quedó un poco insípida, así que os animo a añadir una salsa para que quede más sabrosa.

Probé más tarde con otros ingredientes para la ensalada. Puse lechuca, tomate, pepinillos … en fin lo que véis y me animé con el hummus y el guacamole pero no me acabó de emocionar.

No me dí por vencida porque si la gente habla maravillas sobre la quinoa será porque de alguna forma tiene que quedar buena. Así que empecé a mirar recetas y encontré ésta ¡que me encanta!

ALBÓNDIGAS DE QUINOA Y PATATA SIN GLUTEN

Es una receta que encontré en el blog de El Comidista y que yo he adaptado a los productos que tenía en casa.

Las cantidades las decidí a ojo, según fui viendo las necesidades y han quedado muy ricas.

INGREDIENTES

-Medio vasito de quinoa

-Dos patatas pequeñas

-Media cebolla

-Medio calabacín

-Unos trocitos de jamón serrano

-Un huevo

-Pan rallado sin gluten

ELABORACIÓN

Hierves la quinoa y las dos patatas. Ya sabes que la quinoa es necesario lavarla antes de hervirla. Mientras, troceas la cebolla pequeñita y la sofríes. Después añades el calabacín también troceado y el jamón a la cebolla y terminas el sofrito. Chafas la patata con un tenedor y la mezclas con la quinoa. Añades el sofrito y sgues mezclando hasta que se ligue todo bien. Bates el huevo. Haces bolas con la masa, las pasas por el huevo y después por el pan rallado. Fríes en aceite abundante, igual que con el resto de los fritos, y ya están listas para comer.

Han quedado muy buenas y son más naturales y menos calóricas que si hubiese puesto una bechamel. Si quieres evitarte el frito final y el pan rallado en forma de hamburguesa también se pueden hacer y son mucho más sanas. Yo no las he probado aún así pero lo haré. Que este Comidista tiene muy buenas ideas…

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