Yo tengo espíritu celiaco, que eso vale mucho

Últimamente me estoy viniendo arriba celiacos. Estoy mucho tiempo on, con subidón y creo que sé quien es el culpable. Estoy hecha un talento celiaco y eso se nota. Lo que no quita el estrés y el encaje de bolillos que tengo que hacer para ir de aquí para allá cruzándome la ciudad de punta a punta hasta 4 veces al día.

Estoy hecha una #25talentos sin gluten

#25talentos comiendo mi bizcocho sin gluten

Esta semana la gente que me rodea está de suerte porque unos talentos de amigos no celiacos han podido disfrutar de mi ya único y tradicional bizcocho sin gluten. Y digo “único” y “tradicional” porque no sé hacer mucho más y cuando quiero impresionar llevo uno de mis súper bizcochos de la receta del yogur. Ya véis, me vine arriba y les hice uno para el descanso de la merienda que tenemos en el taller #25talentos de la Colaboradora (de éste os hablo otro día). Si, si. ¡Estoy hecha un talento celiaco!

Una urgencia muy urgente ¿Tú qué habrías hecho?

El caso es que ayer me pasó algo increíble. Volvía del cole de dejar a los niños y una chica se bajaba de una furgoneta que había tenido un golpe con un coche. Echaba a correr y se llevaba la mano a la boca preocupada y nerviosa. Desde el otro lado de la acera lepregunté si necesitaba ayuda, porque era obvio que la necesitaba. ¡En 10 minutos tenia que firmar un contrato de trabajo y su novio había tenido un accidente y tenía que quedarse a hacer papeles!

No tenía cómo llegar. Aquí en Valdespartera, en Zaragoza, el único medio que tenemos es el tranvía que va dirección centro y ella no iba allí. Así que sin pensármelo dos veces le dije “corre que te llevo. Vamos a casa (a unos 3 minutos corriendo) a coger las llaves y dejar la silla de los niños y vamos para allá”. Y así hicimos.

Hagamos la vida más fácil

Durante el trayecto me agradeció no sé cuantas veces la ayuda. Y de verdad que no me parecía necesario. Es algo que viví con normalidad porque cualquiera lo habría hecho. Pero esto me ha hecho pensar sobre el mundo. Creo que esto debería ser lo habitual entre las personas. Ayudarnos y más en una cosa como el trabajo, tal y como está en la actualidad.

No quiero demostrar con esto que soy una buena persona, ni que soy la Vírgen María. Sólo quiero hacer reflexionar y demostrar que en el mundo estamos para hacernos la vida más fácil, que ya bastante dura es.

Tengo espíritu celiaco, que eso vale mucho

A lo mejor lo viví así porque tengo espíritu celiaco, que eso vale mucho. Un espíritu de superviviencia glutenera aconstumbrada a soportar los envenamientos en restaurantes, de mi suegra y de esos amigos que lo intentan pero no lo consiguen. Un espíritu de superación a prueba de etiquetados, ingredientes y guías de alimentos sin gluten. Un espíritu (y ya va la tercera serie de tres Carlos) a prueba de pan sin gluten incomible, asesino (por los atragantamientos masivos) y gomoso. ¿Y tú qué espíritu tienes?

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