Romanticismo celiaco

Pongámonos en situación para esta
historia celiaca. Noche en Ibiza, restaurante a la orilla del mar en la Playa
de Talamanca con el vaivén de las olas rompiendo el silencio
, los barquitos
anclados a unos metros y las luces en la otra orilla completando el
paisaje. Protagonistas: una pareja de jóvenes (a mis 34 años me declaro joven y
por muchos años) bronceados por el sol vacacional y con atuendo informal,
pero arreglado.  Llega el camarero, no
hay pan si gluten, lo saco de mi bolso, echamos un vistazo a la carta. Las
posibilidades se reducen bastante excluyendo el gluten. Pedimos una botella de
vino que nos traen con rapidez y menos mal. Brindamos por nosotros, nuestras
vacaciones, unimos nuestras manos, nos besamos…
y llega el camarero con mis
huevos fritos con bacon. Sin comentarios.

6 thoughts on “Romanticismo celiaco

  1. JAJAJAJAJAJAJAJA…. A veces nos complicamos la vida con cenas románticas…. cuando lo más rico es eso, unos huevos fritos con bacon! (aunque el pan lo lleves de casa).

    Abrazos.

    P.D.: Y sí, me uno a tu juventud (habla otra joven de 34 años).

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